Se viene un nuevo mundial de futbol y ya empezamos a buscar banderas y otros íconos que nos identifiquen plenamente con un espíritu triunfador y de alegría que en otras cosas de la vida real no podemos tener los argentinos. Por un tiempo reemplazaremos a nuestros auténticos héroes, por otros que visten pantaloncitos cortos, cobran en Euros (aunque ahora un poco devaluados) y se alojan cómodamente en lugares privilegiados , rodeados de todas las comodidades que el común de la gente no tienen , pero admiran.
Un campeonato de fútbol, aunque sea mundial, no es la guerra, pero es una competencia altamente promocionada y sería de necio negar que no es importante. Late en todos nosotros y en todo el mundo. En la Película Gladiador, un personaje importante del Imperio decía. "El corazón de Roma no late en los fríos mármoles del Senado, sino en la arena del Circo”. Saquen sus propias conclusiones". Ahora hagamos una imaginaria comparación con una guerra.
Tenemos los mejores soldados del mundo (los jugadores), eso nadie lo duda, ni siquiera los principales candidatos a obtener el preciado trofeo. Pero, me hago esta pregunta:¿tenemos acaso los mejores generales que conduzcan a nuestros soldados? Tengo mis serias dudas. Maradona parece un hincha más que un Dt. serio y es muy difícil que quiera ceder parte de su protagonismo personal en beneficio de un trabajo en equipo, su ego es demasiado grande y peligroso. ¿y de Grondona?, ni que hablar , su objetivo es la permanencia en la cùspide de un poder que no lo dejarà asì nomàs. No crean que soy pesimista, me gusta el fùtbol y por favor no me reprochen nada (mà allà de algunos temores), si soy el primero en salir a festejar un eventual triunfo, ante todo "SOY ARGENTINO".