28/12/2009
A un paso del olvido, sin querer ser olvidados
Hace poco leí una editorial que creo en primera impresión sonó pesimista (www.fmalba.com.ar/anuario_tapa.swf), claro que después de cotejar algunos detalles de lo que allí se dice cambió mi impresión a “realista”.
Estamos abandonados…!!!, tendría que ser el titulo de este blog, porque si miramos bien, las cosas que se prometieron como “reactivación” del sector productivo de la región quedaron allí, en promesas.
Algún defensor del actual gobierno – sea municipal o provincial – me dirá que las obras se están realizando; está bien, se hacen: ¿en que medida?, ¿de donde es el material usado?,… ¿la mano de obra?.
Por razones de amistad tengo contacto (como cualquier hijo de vecino) con colegas de otras ciudades, de otros departamentos, de allí es que sé como se está organizando la ciudad de Orán, o más al sur Rosario de la Frontera, solo por dar nombres.
Mientras la promesa de “doble trocha” (léase doble vía) entre Tartagal y Gral. Mosconi prometida en 1997 aun no dio inicio y no tiene intenciones de hacerse, entre Pichanal y San Ramón de la Nueva Orán prometida en 2008, está avanzada en casi un 80%. ¿Porqué?, a esto le agregamos que el ramal de FFCC Belgrano Cargas, llega hasta el Departamento Orán.
Se termina el año, y se inauguran obras que “son para hermosear la ciudad”, pero aun no hay intenciones de fuentes genuinas de trabajo, de reactivación de San Martín con todo su potencial.
No se a usted, pero a mi me da la sensación que no pertenecemos a la Provincia. Todo termina en la margen sur del (río) Bermejo: Ferrocarril, Rutas Pavimentadas.
Ahora, y con espíritu negativo creo que hasta la “Zona Franca” de Gral. Mosconi es una farsa. Espero estar equivocado.
Cuando se pidió al Gobierno Provincial una “ayuda”, que en realidad era un préstamo para los empresarios (que les guste o no, dan mano de obra a la gente de la zona) que fueron afectados por el aluvión de febrero, nadie, ni la propia Provincia quiso servir de garantía. Se va a cumplir 11 meses en unos días y los tartagalenses nos tenemos que levantar por nuestros propios medios, con nuestras ganas de seguir en nuestra tierra, a la que amamos por diferentes razones, a la que estamos dispuestos a acompañar como el capitán que no abandona el barco cuando este se hunde. Pero entiéndase bien; no creo que queramos que el barco se hunda.
En el año que se inicia, el deseo es que cada uno de los “empresarios”, comerciantes, trabajadores (no importa el rubro), agarremos un balde y saquemos el agua de nuestra embarcación para que así lleguemos a buen puerto.
Salud!! |
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